¿Sabes lo que es tu sistema endocannabinoide?

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Hemos hablado mucho de las propiedades del CBD en artículos anteriores, pero ¿por qué tiene tantos beneficios para nuestro cuerpo? La respuesta es sencilla: porque el CBD interactúa con el sistema endocannabinoide, que trabaja en distintos procesos fisiológicos para restablecer el equilibrio cuando hay algún desorden. El sistema endocannabinoide ayuda a relajarse, a dormir, a comer e incluso a procesar recuerdos traumáticos ¿Demasiada información? Vamos paso a paso.   

El descubrimiento del sistema endocannabinoide

El sistema nervioso o el sistema circulatorio del cuerpo humano son ampliamente conocidos y todos hemos oído hablar de ellos; sin embargo, no sucede lo mismo con el sistema endocannabinoide. Esto es porque no se descubrió hasta los años 90; su descubrimiento tuvo lugar hace apenas 30 años, durante la investigación sobre el poder psicoactivo del THC. 

Si bien aún sigue siendo desconocido para la mayoría de los investigadores y profesionales de la medicina, debido a la prohibición mundial de la marihuana, la importancia del sistema endocannabinoide crece día a día. Se le ha llamado la “supercomputadora que regula la homeostasis en el cuerpo humano” tal y como explican en el documental sobre el Dr. Rafael Mechoulam.

Los laboratorios a posteriori sintetizaron fitocannabinoides (los cannabinoides que producen las plantas), como el THC y el CBD, y se lo suministraron a humanos y a otros animales mamíferos. Diferentes órganos y funciones del cuerpo respondieron a ellos probando la existencia de receptores cannabinoides en todo el cerebro y en cada órgano importante, por lo que se cree que este sistema juega un papel en muchas enfermedades, siendo ésta una de las razones por las que el cannabis podría aplicarse para el tratamiento de múltiples dolencias.

Todos los animales excepto los insectos poseen este sistema de forma natural y en los humanos está presente en los órganos, en los huesos, en el cerebro, en la médula espinal y en diferentes tejidos.

A qué afecta el sistema endocannabinoide

Mientras que el sistema circulatorio se centra en la sangre o el inmune en las defensas, el sistema endocannabinoide es un sistema de comunicación intercelular y está presente de manera múltiple y transversalmente. Trabaja para mantener la homeostasis: el equilibrio de todos los sistemas del cuerpo. Se podría comparar con un termostato presente en cerebro, órganos, huesos, en la médula espinal y en los tejidos. Un ‘coach’ que optimiza las funciones neuronales, cardiovasculares, metabólicas e inmunes.

Controla y regula la energía, el estrés, el sistema nervioso autónomo, la respuesta al dolor, el calor corporal, el sueño, la actividad física, la memoria, el humor y el apetito. Tiene un papel crucial en el buen funcionamiento de nuestra fisiología, estado de ánimo y experiencia diaria. En definitiva, el sistema endocannabinoide tiene potencial para mejorar nuestra calidad de vida.

Cómo funciona el sistema endocannabinoide

Ya sabemos qué hace, pero ¿cómo lo hace? Para contestar a esta pregunta hemos de tener clara la composición del sistema endocannabinoide: podemos distinguir entre dos elementos:

    1. Endocannabinoides: moléculas de señalización generadas de manera natural por las personas (en otras palabras, los cannabinoides que produce el cuerpo humano). Los más abundantes y conocidos son la anandamida y el 2-AG.
  • Receptores cannabinoides: proteínas de membrana celular que “reciben” a los cannabinoides.  Los principales son el CB-1 y el CB-2.

La manera más sencilla de entender cómo funcionan unos y otros es pensar en ellos como si formaran parte de un mecanismo de llaves (los cannabinoides) y cerraduras (los receptores). Ahora profundicemos un poco más y veamos endocannabinoides y receptores por separado.

  • La anandamida: ‘Ananda’ significa en sánscrito felicidad, un estado de serenidad y paz popular en el yoga. La anandamida se sintetiza en el cerebro donde se manejan los procesos de memoria, motivación, aprendizaje y el control del movimiento. Por tanto, influye en sistemas como los del dolor, el apetito, el placer y la recompensa.
  • El 2-AG: es el más abundante en el cerebro y actúa fundamentalmente en el sistema nervioso central, pero también influye en el sistema inmunológico. Está relacionado con casos de obesidad, puesto que una de sus funciones más relevantes es el control endocrino. 
  • Receptores CB1 y CB2: los receptores cannabinoides interactúan por un lado con las moléculas que produce el propio cuerpo, es decir con los endocannabinoides (anadamida y 2-AG). Por otro lado, estos receptores también interactúan con cannabinoides que proceden de las plantas, llamados fitocannabinoides (CBD, CBG y CBN entre otros). Los receptores CB1 están presentes en el cerebro, los pulmones, el sistema vascular, los músculos, los órganos reproductivos y el tracto gastrointestinal. Los receptores CB2, por su parte, se encuentran en el bazo, los huesos y la piel. Ambos influyen sobre el sistema inmunitario, sobre el hígado y el páncreas y sobre la médula ósea. 

Qué supone un déficit en el sistema endocannabinoide

Una vez conocemos la importancia del sistema endocannabinoide, es lógico preguntarse qué sucede cuando falla. Al fin y al cabo, este sistema interactúa con distintos neurotransmisores como la acetilcolina, la dopamina, el GABA, la histamina, la serotonina, el glutamato o la norepinefrina.

Cuando el cuerpo no produce los suficientes endocannabinoides o hay alguna anomalía en sus receptores se produce un desequilibrio que puede ser la causa subyacente de varios trastornos como apunta el estudio del Dr. Russo publicado en 2014. Dos años más tarde, en 2016, otro estudio profundizaba en que un déficit de endocannabinoides en el cuerpo podría dar lugar a enfermedades como migraña, fibromialgia o colon irritable. 

Estas conclusiones abren la puerta a recetar cannabinoides como el CBD en un futuro a patologías nunca antes exploradas por los cannabinoides.

Cómo interactúa el CBD con nuestro sistema endocannabinoide

Actualmente se estudia cómo el CBD interactúa con el sistema endocannabinoide para modular ciertos procesos en el cuerpo. Espasmos, convulsiones, desarrollo de tumores e incluso el Alzheimer podrían tratarse por su labor armónica.

Podemos estimular nuestro sistema endocannabinoide autoproduciendo cannabinoides (como la anandamida) con ejercicio físico, tomando el sol o comiendo grasas saludables, pero las mismas enzimas que los sintetizan los descomponen muy rápido. Expertos señalan que el CBD de la planta Cannabis Sativa, además de potenciar los efectos de los endocannabinoides ya existentes en nuestro cuerpo, inhibe la enzima que los destruye.

Afortunadamente, cada vez son más las marcas cosméticas, de bienestar y hasta de productos para mascotas que nos acercan de manera accesible las múltiples propiedades beneficiosas del CBD sobre el sistema endocannabinoide.

El CBD con todas las garantías legales y de salud, además de nutrir la piel, quitar las agujetas o hacer que brille más el pelo usándolo de manera tópica, puede potenciar el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo usado de otras maneras. Dependiendo del cannabinoide específico, de la dosis y la fisiopatología, podemos dar una ayuda extra a nuestro propio sistema endocannabinoide para tener resultados inmunomoduladores

Podríamos decir, por tanto, que el CBD es un agonista de los receptores cannabinoides; es decir, un compuesto que aumenta la activación del receptor al unirse directamente a él y que produce la misma acción que los endocannabinoides que normalmente se unen con los receptores del sistema endocannabinoide.

En definitiva: los cannabinoides son herramientas dispuestas a despertar el regulador natural del sistema endocannabinoide que tanto bien nos produce, ya sea porque de manera innata no podemos auto-regularnos o porque necesitamos un apoyo extra.

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