La moda bajo demanda es la nueva alta costura sostenible

El concepto de moda bajo demanda no es nuevo. Hasta mediados del siglo XX, la norma era hacer cada uno sus propia ropa en casa o encargarle ese trabajo a las modistas. Esta costumbre de antaño se recupera en la nueva normalidad por muchas razones.

moda bajo demanda

La llegada del ‘fast fashion’ convirtió a la industria en algo insostenible. Entre 2000 y 2015, compramos un 60% más de ropa. Sin embargo, nos ponemos las prendas la mitad. En el informe ‘Tiempo muerto para la moda basura, Greenpeace alerta del shock que supone para los recursos, los derechos humanos y el planeta nuestro ritmo de consumo actual.

La ONG recoge que “duplicando la vida útil de una prenda, de un año a dos, reduciríamos el CO2 un 24%. Hay que vigilar qué materiales dominan nuestro armario y también con qué frecuencia lo renovamos.

Los stocks son la pesadilla de las marcas, que intentan quitárselo de encima con rebajas y ‘outlets’, incitando al consumismo para seguir su rueda. ¿Cómo evitar que sobre mercancía y que compremos conscientementeEquiparando oferta y demanda.

Por otro lado, la exclusividad que venden ciertas casas de lujo no les permite abaratar sus precios y queman sus sobras. Una práctica reprobable con un impacto ambiental nefasto.

En 2018 Burberry incineró productos por valor de 30 millones de euros para evitar la piratería y las ventas fraudulentas. Tras conocerse este secreto a voces -practicado por etiquetas caras y baratas-, el director de Burberry Marco Gobbetti declaró: El lujo moderno significa ser social y ambientalmente responsable. Prometió no hacerlo más.

Cada día aumenta el rechazo a la acumulación de desechos y su envío a la atmósfera como gases invernadero. El mejor residuo es aquel que no se fabrica. La moda vuelve la mirada al principio de la cadena.

Cuando la cuarentena nos complicó comprar, nos percatamos de que no necesitábamos tanto. Hoy preferimos menos pero mejor. Las tecnologías y las redes sociales ayudan a crear una nueva charla entre artesanos y clientes con necesidades. La moda bajo demanda es alta costura a precio de costurera.

Los nombres de la moda bajo demanda

Cada año se tiran toneladas de prendas porque no favorecen. Las prisas merman los diseños. La moda bajo demanda lleva meses, pero el modelo eres tú y no el cuerpo aspiracional de la pasarela. Y por supuesto se realizan bajo tus preferencias.

Nike, en “Nike by you, permite customizar online las zapatillas soñadas. Paynter lanza únicamente tres estilos de chaqueta al año y solo los produce si alcanza unnimo de encargos.

Olivia Rose The Label acepta pedidos dos veces al mes, como MaisonCléo. Esperar a que activen su ‘wish list’ aumenta la emoción del comprador.

La gallega Andión confecciona blusas únicas que se encargan vía InstagramLoewe hace bolsos online a la carta e incluso Inditex tiene colecciones cápsula y prendas al gusto donde grabar iniciales.

Tomar las medidas del cuerpo, básico del ‘made-to-order’, es complicado desde la pandemia. Mobile Tailor envía a la modista 70 mediciones en 30 segundos con solo dos fotos del cliente.

Lab 141 de Nueva York prevé que en el futuro nuestros avatares prueben la ropa antes que nosotros. Trabajan en la paradoja de la moda rápida bajo demanda. En 48 horas su cortadora láser Lectra escanea al cliente y crea un patrón. Los brazos robóticos de Lectra ensamblan la prenda encargada con pegamento.

La moda bajo demanda pone en valor el ‘know-how’ del productor y otros valores ecológicos. Es una experiencia lenta pero más gratificante que pulsar impulsivamente “Añadir al carrito”. Descubre desde Uncanny cómo hacer más sostenible tu vestidor.

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