9 diferencias clave entre la marihuana y el cáñamo

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Cuando buscamos en Internet la palabra “marihuana” los primeros resultados que nos aparecen la definen como droga. No pasa lo mismo cuando escribimos en el buscador la palabra “cáñamo”; en este caso los resultados apuntan hacia el sector industrial.

¿Por qué? Tanto la marihuana como el cáñamo provienen de la misma planta: el cannabis, pero la verdad es que ambas, marihuana y cáñamo, son variedades diferentes entre sí. Vamos a ver por qué y qué es lo que diferencia a estas dos variedades de la misma planta.

El THC, la diferencia fundamental entre marihuana y cáñamo

La principal diferencia entre marihuana y cáñamo atiende a su concentración de THC. Concentración que en Europa, según lo establecido por la Unión Europea, en el Reglamento (UE) nº 1307/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, para las variedades conocidas como cáñamo está en un máximo del 0,2% (es decir, casi inexistente), siendo consideradas plantas de marihuana aquellas que superen esa concentración de THC. Resumiendo: cáñamo, THC por debajo del 0,2%; marihuana, concentración de THC superior al 0,2%.

Es por ello que la marihuana, específicamente la flor de esta planta, tiene un uso principalmente recreativo por su alto contenido en THC. Aunque desde hace ya décadas se viene estudiando el potencial medicinal del THC y en países donde su uso está regulado y admitido, ya existen medicamentos que utilizan este componente para solucionar determinadas dolencias o síntomas asociados a dolencias específicas.

Del otro lado tenemos el cáñamo —con sus niveles casi inexistentes de THC—, que ha sido utilizado, sobre todo, para fines industriales, de ahí lo que conocemos como cáñamo industrial. Aunque también, como veremos, se utiliza para la obtención del extracto de CBD, presente en números productos de distinta índole, sobre todo en países, como España, donde el cultivo de marihuana está prohibido y penado por la ley.

Por este lado, la cosa está clara, pero nosotros queremos profundizar un poco más y daros algunas claves para que esta diferenciación tenga una base más histórica y científica, y podáis convertiros en verdaderos expertos a la hora de diferenciarlas.

Origen y variedades de la planta del cannabis

Decíamos que marihuana y cáñamo no son más que variedades de una misma planta: el cannabis. Y el cannabis ha estado en nuestra vida —oficialmente— desde 1753 cuando un botánico sueco, llamado Carl Linnaeus, bautizó con el nombre de Cannabis Sativa a esta especie herbácea. Sin embargo, lo que Linnaeus había clasificado no era más que la planta conocida tradicionalmente como cáñamo, que por aquel entonces se cultivaba amplia y normalmente en Europa.

Treinta años más tarde, el naturalista francés Jean-Baptiste de Lamarck introduce la Cannabis Indica, una segunda especie de esta misma planta que se cultivaba principalmente en las montañas frías de la India.

Dos siglos después aparece una tercera especie a la que D.E. Janichevsky, botánico ruso, presentó como Cannabis Ruderalis.

Diferencias en los efectos

Actualmente son muchas las variedades que existen en el cannabis, y hay que ser una verdadero experto para conocer la genealogía completa de la planta. Cada una de las variedades del cannabis tendrá un efecto diferente:

  • Cannabis Sativa: de efecto más vigorizante, generalmente con hojas altas y delgadas.
  • Cannabis Indica: de efecto más sedante, generalmente con hojas cortas y gordas.
  • Cannabis Ruderalis: de efectos psicotrópicos mínimos y un uso mayoritario en el cruce genético de cultivos.
  • Variedades híbridas de otra variedades.

Cannabis sativa y cannabis indica son las variedades más conocidas de marihuana, probablemente porque son las que presentan  los efectos psicotrópicos que han dado fama en tiempos recientes a esta planta; aunque estos sean muy distintos entre sí, dependiendo de la variedad de la que estemos hablando. El cáñamo, sin embargo, no tiene ningún tipo de efecto psicotrópico pese a proceder de la misma planta, precisamente por esa concentración casi inexistente de THC, como ya hemos mencionado.

Diferencias de uso

Más allá de su origen y concentración de THC, los tres elementos que realmente diferencian al cáñamo de la marihuana son su morfología, su composición y, sobre todo, su uso.

Ya desde hace al menos dos milenios, se han registrado usos del cáñamo para producir fibras que constituían la base de cuerdas y determinados tipos de vestimenta. La marihuana ha sido también conocida y usada a lo largo de la historia, aunque para fines más recreativos o terapéuticos, e incluso místicos o con inclinaciones religiosas.

Hoy en día, en tiempos más recientes, el cáñamo, también conocido como cannabis industrial, se utiliza en aplicaciones tan diversas como la automoción, textiles de todo tipo o nuevos materiales de construcción. La marihuana, así mismo, sigue presente, aunque es más conocida por el término cannabis, y sus derivados, más adecuados para englobar todas sus diferentes aplicaciones, que tocan ámbitos tan dispares y ricos como cosmética, wellness, medicinal, aplicaciones terapéuticas o recreativas, dependiendo del país y el marco legal en cuestión.

Diferencias en la extracción y en el contenido de cannabinoides

Dependiendo de cómo se trabaje con la planta del cannabis, se extraerá una sustancia u otra, pero al igual que existen diferentes tipos de marihuana, al cáñamo se le pueden dar distintos usos en función de la extracción.

Si has oído hablar del uso terapéutico del cáñamo, debes saber que éste es gracias al componente CBD o cannabidiol extraído, precisamente, del cáñamo industrial. Podemos distinguir tres tipos de extractos de cáñamo en función de su composición:

  • El extracto de espectro completo, que además de CBD incluye otra serie de componentes presentes en la planta, como terpenos o flavonoides, además de trazas de otros cannabinoides, como puede ser el CBG o incluso el polémico THC.
  • El extracto de amplio espectro, que incluye CBD, además de otros componentes, como los mencionados flavonoides y terpenos. En este caso, la presencia de THC sería inexistente o residual, por su insignificancia.
  • El extracto de CBD aislado, que solamente contiene CBD y excluye, además del THC, otros cannabinoides de origen natural.

El CBD también puede extraerse de las variedades conocidas como marihuana, pero debido a las altas concentraciones de THC que estas presentan, su cultivo y consumo está prohibido en casi todos los países del mundo, obligando a laboratorios, productores y marcas a extraer el CBD de las variedades cuyo cultivo sí está autorizado, como son las de cáñamo.

Diferencias en apariencia y olor

El cáñamo tiende a ser más alto que la marihuana y puede medir hasta 5 metros siendo similar a un árbol pequeño. Los tallos son más espesos, menos huecos, con pocas ramas y escasas flores. Es cierto también que su morfología varía según el objetivo del cultivo, pero, en general, podemos asociarlo a esas características comunes. La marihuana, por su parte, puede ser alta y rígida o corta y tupida, dependiendo de su variedad y forma de cultivo.

Mientras que la apariencia de la marihuana y el cáñamo es ligeramente diferente, al proceder de la misma planta, su olor, tan característico y reconocible, puede llegar a ser muy similar, algo que supone un problema para el cultivo de cáñamo, que es totalmente legal, pero que en ocasiones puede ser confundido con el (ilegal) cultivo de marihuana.

Diferencias en el crecimiento y el cultivo

Para el cultivo de la marihuana se deja más espacio entre una planta y otra. Esto le permite un desarrollo óptimo a su ramificación lateral y a sus voluminosas flores. Su altura puede ser de hasta 2 metros. Sin embargo, debido a las variantes híbridas que se han desarrollado, la altura puede ser menor, facilitando así el cultivo en espacios pequeños.

La planta de cáñamo, por su parte, no genera ramas laterales y su desarrollo es íntegramente vertical con hojas de gran tamaño. Para obtener beneficios del cultivo del cáñamo es necesario disponer de una gran extensión de terreno y, además, las plantas cultivadas necesitarán un mínimo de 4 meses de crecimiento. La cantidad de semillas necesaria dependerá de la cepa de cáñamo que se quiera cultivar.

Diferencias en la composición química

Según se va estudiando el cannabis, se siguen descubriendo nuevos componentes y aplicaciones. Hoy en día se sabe que existen más de 100 fitocannabinoides (fito: origen vegetal) en la planta, además de otros compuestos, como flavonoides o terpenos, que le otorgan a cada variedad su perfil químico único.

De estos cannabinoides, los que están presentes en una mayor concentración, y los más conocidos y estudiados, son el Cannabidiol (CBD) y el Tetrahidrocannabinol (THC). Pero también hay muchos otros con propiedades muy interesantes, además de los mencionados flavonoides y terpenos, que tienen poder antioxidante y definen el aroma de la planta, según su perfil genético

El THC es el cannabinoide con propiedades psicotrópicas, y es tan conocido precisamente por ello, asociado principalmente a sus usos recreativos. Podemos decir que es el compuesto que ha dado fama mundial a las variedades que conocemos como marihuana. Ese poder psicotrópico puede resultar perjudicial para la salud, e incluso producir efectos adictivos, pero también está siendo estudiado ampliamente por su potencial terapéutico y medicinal.

Por su parte, el cannabidiol (CBD) tiene propiedades psicoactivas, pero no psicotrópicas, lo que significa que puede ayudarnos a regular ciertos procesos vinculados con nuestra química cerebral, pero en un plano siempre positivo, benigno y sin efectos secundarios de relevancia, lo que supone también que no tiene ningún poder adictivo, como se especifica en la “Guía sobre los cannabinoides” de la Sociedad Española de Investigación Sobre Cannabinoides.

Diferencias en la legalidad

A pesar de su uso histórico, con el auge del uso de la marihuana como droga, y producto del desconocimiento de las diferencias entre el THC y el CBD, en 1961 las Naciones Unidas regularon el cultivo de cáñamo.

En 1964 se descubre el THC y se prohíbe su producción y consumo. Sin embargo, no fue hasta 1988 que se desarrollan en Francia cepas de cáñamo con bajo contenido de THC, para sortear las complicaciones legales y continuar con el cultivo de esta planta con fines industriales como la fabricación de telas, materiales de construcción, alimentos y un largo etcétera. Ese mismo año el Parlamento Europeo permite el cultivo de cáñamo industrial con un porcentaje máximo de THC del 0.2% mientras que en EE.UU y Canadá el límite es del 0.3%.

¿Cuál es panorama legal en España?

Para un explicación detallada, puedes consultar nuestro artículo al respecto, elaborado en colaboración con algunos de nuestros expertos en el tema, pero esta infografía puede darte una visión rápido de cómo está la cuestión cannabis y legalidad en España en estos momentos:

Infografía sobre la situación legal del CBD en España

Diferencias en las propiedades y los beneficios

Durante milenios al cáñamo se le ha dado un uso muy alejado de los consabidos efectos psicotrópicos del THC. En China se utilizó el cáñamo para fomentar la educación a través del uso de papel de cáñamo, que servía para difundir información de forma económica, y sus fuertes fibras fueron utilizadas para fabricar cuerdas y velas resistentes para las embarcaciones en Europa —sí, incluso aquellas que llevaron a Colón al descubrimiento de las Américas—.

“Con ventas en 2018 valoradas en 425 millones de dólares, Europa sigue siendo el líder mundial en cáñamo industrial (…) y mantendrá su liderazgo en ventas industriales globales debido a sus productores establecidos, capacidad de procesamiento y cadenas de suministro maduras”, tal y como explica New Frontier Data, organización dedicada a la aplicación de técnicas Big Data y IA para la industria del cannabis.

Y es que el mercado del cáñamo industrial es inmenso, porque esta planta tiene un potencial verdaderamente revolucionario, y podría llegar a reemplazar de manera efectiva a un gran número de prácticas industriales, a menor coste y mayor eficiencia y sostenibilidad medioambiental.

Diferencias en las aplicaciones médicas y las formas de consumo

Tanto en el caso del cannabis como en el del cáñamo, las variaciones son importantes y su uso es cada vez más estudiado, regulado y, sobre todo, aceptado.

Con el pasar de los años se han desarrollado nuevas cepas de cannabis. Muchas de ellas con un evidente incremento del THC para potenciar los efectos psicotrópicos o medicinales, dependiendo del objetivo del cultivo, y otras con una reducción importante del mismo para aprovechar los beneficios del CBD y de otros cannabinoides.

Así, el aceite de CBD, como sabemos, puede usarse para eliminar dolores musculares, molestias provocadas por el ciclo menstrual, síntomas de ansiedad y depresión y brotes de acné. El hecho de conseguir variedades ricas en CBD, pero pobres en THC, permitirá una extracción más sencilla, pura y de mayor calidad del extracto de CBD. Y viceversa, en caso de que el componente buscado sea el THC.

Además de la industria farmacéutica, las industrias cosmética y alimentaria también están haciendo sus respectivas investigaciones y pruebas sobre el CBD, para introducir las propiedades de esta planta en sus productos. Algunos productos ya existen en el mercado y parece que muchos más vendrán; el CBD es considerado hoy la nueva revolución cosmética, según se avance la investigación en la planta y los más de 100 cannabinoides presentes en la misma, surgirán nuevos componentes y nuevas aplicaciones.

La misión de Uncanny, nuestra misión, es conocerlos, estudiarlos y ponerlos a vuestra disposición a medida que el marco regulatorio nos lo vaya permitiendo.

 

Este artículo ha sido revisado por: 

Verónica Codesido, Experta en Biotecnología de Uncanny

Verónica es la responsable de cultivo y cofundadora de la empresa MIFCO Biosciences, empresa biotecnológica de Cannabis situada en el sur de España. Es doctora en biología por la Universidad de Vigo y realizó su tesis doctoral en el Instituto de Investigación Forestal de Lourizán (CIFAL). Sea introduko en el mundo del Cannabis en la empresa Phytoplant Research. Es árbitro de varias revistas científicas internacionales de mejora vegetal.

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