El cáñamo le da fuerza al slow fashion

Cada vez somos más conscientes de los efectos que producimos en el medio ambiente -de hecho el cambio climático es visible en todo el mundo y sus efectos pueden notarse en el día a día-. Así que no es de extrañar que poco a poco tratemos de adaptar nuestra conciencia a una tendencia más sostenible que vamos poniendo en práctica en diferentes aspectos de nuestra vida diaria como el tipo de alimento que consumimos, el vehículo que utilizamos o la ropa que llevamos.

sostenibilidad moda y cáñamo

Sobre este último caso, el de las prendas que usamos, encontramos una amplia variedad de opciones ecológicas. Y es que, si nuestras prendas expresan de alguna forma nuestros ideales ¿qué mejor que apostar por un estilo de moda sostenible, reduciendo así nuestro impacto negativo en el medio ambiente?

Por eso, el compromiso de Uncanny parte de informar y educar sobre el potencial que ofrecen recursos naturales como el cáñamo -variedad de la planta del cannabis sin propiedades psicoactivas que se ha utilizado históricamente por sus múltiples usos industriales, fibras, textiles nos permite adoptar un estilo de vida más beneficioso y sostenible.

CÁÑAMO, EL MATERIAL QUE TIENES QUE REDESCUBRIR

Como ya os hemos contado en otros artículos, las fibras del cáñamo se caracterizan por su fuerza y resistencia, cualidades que han servido para diferentes fines, incluido el de crear tejidos, a lo largo de la historia -un dato curioso a este respecto es que Colón llevó más de 80 toneladas de cáñamo en su primera expedición, material que utilizó en forma de cuerdas y demás accesorios para las velas de su embarcación.

Este hecho, sumado a que la disponibilidad de materias primas no deja de ser limitada y que algunas de estas como el algodón o el poliéster no son precisamente ecológicas, hace que el “cáñamo industrial” -que es como se le llama a esta modalidad de la planta- se postule como uno de los recursos alternativos y más eficientes a la hora de producir material textil.

Cabe destacar que el cultivo del cáñamo es uno de los más rápidos en cuanto a crecimiento de la planta se refiere y además no precisa ni de mucha agua ni de pesticidas o fertilizantes. Las fibras del cáñamo absorben fácilmente los tintes durante la producción textil, haciendo además que estas prendas no se decoloren tan rápidamente a pesar de los lavados.

UN OBJETIVO COMÚN: LA SOSTENIBILIDAD

Marcas como Hemper apuestan por el uso del cáñamo en la fabricación y distribución de prendas sostenibles alrededor del mundo. “Hemper pertenece a la comunidad de empresas B Corps: un movimiento global con el fin de que un día todas las compañías compitan por ser las mejores para el mundo, y, como resultado, la sociedad camine hacia estadios de bienestar compartido. Como parte de este movimiento, cumplimos con los más altos  estándares de desempeño social y ambiental general, transparencia y responsabilidad y creemos que las empresas pueden convertirse en motor de cambio para la sociedad y el planeta”

Hecho que ha servido de ejemplo para que otras marcas como Levi’s y Nike estén popularizando diferentes productos hechos de cáñamo, un material más absorbente y resistente que el algodón, la materia prima que representa el 40% de la industria textil a nivel mundial según la organización Cotton Connect.

A raíz de este mismo hilo han surgido plataformas como ‘Sustain Your Style’ que promueve innovaciones con el objetivo de motivar un cambio en la industria de la moda desde un punto de vista sostenible. De hecho, esta iniciativa considera al cáñamo una de las fibras de origen vegetal más sostenibles del planeta.

Línea que también comparte la propuesta de Dries Van Noten, desde 2018 trabaja junto a la firma catalana Puig. Debido a la pandemia, Noten debatió con ejecutivos de otras marcas sobre las reglas que hasta el momento seguía el mundo de la moda, planteando una visión más sostenible o también llamada Slow Fashion.

Esta sugerencia de Noten fue recogida a su vez por Tim Blanks, editor de la revista The Business of Fashion, quien la ha transformado en un movimiento llamado ‘#RewiringFashion’. Su manifesto no solo propone una ruptura del status quo imperante en la industria textil, sino que reivindica una mayor creatividad. Esto motivaría la reinvención tanto de los diseños como de los materiales que se utilizan para su confección.

DE LAS PASARELAS A LA MENTALIDAD QUE HAY A PIE DE CALLE

Este cambio de mentalidad supone un antes y un después en la forma de concebir la moda. Cuestión que en las firmas de alta costura ya están aplicando, como es el caso del diseñador Giorgio Armani, quien se ha declarado libre de prejuicios en torno al cannabis. 

“Ahora es el momento de olvidar los prejuicios que rodean a esta planta, hay que aprovechar su valor, que se extiende a sectores como el textil”, ha manifestado el diseñador en numerosas entrevistas, añadiendo que “el cáñamo dispone de una consistencia suave y ligera que lo hace más flexible y duradero que el algodón”.

Una postura que han seguido otros diseñadores como Ralph Lauren, quien confesó que usa cáñamo para sus creaciones desde 1984 pero que debido a los prejuicios antes mencionados no lo había confesado hasta la fecha, tal y como recoge “El gran libro del cannabis: Guía completa de los usos medicinales, comerciales y ambientales de la planta más extraordinaria del mundo”. 

Por si no fuera suficiente, esta tendencia por la sostenibilidad que está remodelando la industria de la moda también aboga por un liderazgo feminista. Así, diseñadoras como Stella McCartney están apostando desde hace tiempo por el cáñamo a la hora de presentar sus colecciones. 

El mejor ejemplo de esto es la colección spring / summer 2020 que McCartney presentó en la Fashion Week de finales de 2019 y que, en sus propias palabras, “es la más sostenible que he creado hasta el momento”, con el 75% de los materiales utilizados provenían de fuentes sostenibles como el cáñamo.

Y a esta lucha sostenible se une Women Grow, la red de mujeres más grande de la industria del cannabis y el cáñamo, que a través de sus colecciones de moda pretende romper el estigma de la cultura del cannabis.

“Necesitamos más visionarios en la industria de la moda, gente que no solo quiera cambiar la forma de vestir de la gente, sino también su calidad de vida”, sostiene Chanda Macias, CEO de Women Grow, quien además estima que el sector de la población que más consume moda tiene entre 20 y 40 años de edad, siendo este un tipo de consumidor que exige productos que no vengan salpicados por la explotación laboral, el maltrato animal o el abuso hacia el medio ambiente. 

“Esta es la era de la información. Investiguemos, eduquemos y hagamos conciencia de cómo el ser humano se relaciona con la naturaleza”, concluye Macias en un intento por aunar todas las tendencias morales y científicas que tratan de abrirnos la mente para que nuestra calidad de vida y la de próximas generaciones sea mejor.

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